miércoles, 5 de diciembre de 2012

ENSAYO DE LAS CONSTELACIONES FAMILIARES Y RITUALES CHAMÁNICOS


INTRODUCCIÓN



EL CHAMANISMO Y LA PSICOTERAPIA
Los rituales chamánicos utilizados para la curación y la resolución de problemas están basados en un conjunto de paradigmas y leyes espirituales. Uno de los caminos para explorar los paradigmas del chamanismo es observar cómo se relaciona el chamanismo con la psicoterapia clásica. Tanto el chamanismo como la psicoterapia apuntan a curar la psiquis y el alma, pero sus puntos de vista sobre cómo facilitar la curación a menudo son contradictorios. Debido a que difieren en tantos aspectos, chamanismo y psicoterapia pueden iluminarse uno al otro con una clara luz.
Cuando se  habla de chamanismo en esta comparación, se refiere al chamanismo como ha sido definido por las más antiguas definiciones antropológicas: las prácticas espirituales de siberianos, mongoles y tribus nómadas de América del Norte. Se utiliza la palabra psicoterapia para indicar la psicoterapia clásica: una terapia aplicada por un psicoterapeuta a gente que está sufriendo disfunciones psicológicas, por ejemplo, paranoia, neurosis o fobias. La psicoterapia es utilizada principalmente sólo para problemas e impedimentos psicológicos. Los campos del chamanismo tradicional y la psicoterapia clásica, por lo tanto, sólo se superponen parcialmente.





CONSTELACIONES FAMILIARES Y RITUALES CHAMÁNICOS



GRANDA BENITEZ
PSICOLOGO PSICOTERAPEUTA

Hasta el advenimiento de una psicoterapia científica, los curanderos, sacerdotes, consejeros, fueron de algún modo los pioneros en resolver los desórdenes emocionales  de la humanidad. Paradojalmente en este siglo vuelve a hablarse de  ellos, aunque en  algún momento la psicología los desterró de su quehacer; algo así” como una santa inquisición académica en los claustros universitarios “.
Enseñar psicoterapia, es una  tarea  titánica, comprender el cómo hacer que las personas sanen de estos desórdenes  emocionales que trastocan a la familia, pareja,  hijos y la comunidad en su conjunto. Es una labor pedagógica que empieza con los mismos alumnos. Lo cierto es que en las prácticas, ellos pueden disfrutar y conocer los efectos de la psicoterapia.
Empezamos con aplicaciones muy sencillas, ¿quién no tiene tensiones en su vida cotidiana?  ¿Quién no necesita de alguna orientación en situaciones  de vital importancia? , por hablar de casos  menos problemáticos.
En nuestro país tenemos un 67% de la población depresiva, nuestros niños son violados por sus propios familiares, y ni que hablar de la hostilidad  laboral que es la gran fábrica del estrés, los conflictos, interpersonales, la angustia, los suicidios, la drogadicción, el alcoholismo, la ludopatía, familias que desbordan en locura, parejas que se matan y enloquecen por el amor, la locura. Es aquí en donde la psicoterapia se inserta. Enseñar  a  resolver ésta problemática abandonada por las políticas de salud pública es el reto de la universidad, capacitar, entrenar, investigar. Lograr que esos documentos fríos que se llaman curriculares estén conectados con esa realidad.

Según Bert Helliger se ha roto el orden del amor, se ha quebrantado la ley del dar y tomar, hay una injusticia que descompensa a los seres  y que termina en la locura. Freud fue el primero que señala este trauma familiar,” el complejo de Edipo” que queda en los rincones del inconsciente, pero la locura es como el fantasma que aparece en alguna generación, en donde el paciente viene a pagar una deuda vieja de la familia, o viene a resucitar algún ser que quebró  el viejo orden familiar.
La psicoterapia viene a ser, justo lo que hacían los curanderos, sanar, exorcizar los demonios emocionales, cicatrizar las heridas. Hoy nuestros alumnos conocen muchas formas de intervenir de manera rápida en una población en crisis, han experimentado un trance hipnótico, saben del poder del lenguaje corporal, que  descubre los potenciales de la sanación con Biodanza,  incrementa la autoestima y fortalece valores de nuestra cultura,  cierra las viejas heridas y carencias de amor .
Saben que existen técnicas imaginarias de ayudar a la gente a resolver su problemática, saben que el alma se mueve en un espacio terapéutico  y que la música llega a esa gran fábrica de emociones que es el sistema límbico hipotalámico, para hacer los cambios en favor de la salud psicológica. Nuestros alumnos son privilegiados en recibir esta información que no llega a otras universidades en donde lo teórico tiene más valor que lo práctico.






EL CHAMANISMO Y LA PSICOTERAPIA
La primera diferencia entre chamanismo y psicoterapia puede verse cuando observamos la construcción del contexto considerado esencial para la curación. La diferencia puede resumirse esencialmente de la siguiente manera: el proceso terapéutico se desarrolla a lo largo de una línea de tiempo mientras que el chamanismo construye una estructura en el espacio. Consideremos primero el abordaje psicoterapéutico. Cuando uno va a un terapeuta para recibir asesoramiento, el terapeuta propondrá un periodo de tiempo en el que se realizará el trabajo. Si uno es fóbico y comienza a ver a un terapeuta en marzo, el psicoterapeuta podrá bosquejar una estructura de la terapia a través del tiempo: después de la investigación inicial, podrá rastrear y descubrir las raíces del miedo en abril o mayo, en junio, uno estará en condiciones de dar algunos pasos directamente relacionados con la resolución del miedo; en agosto, podrá ver un progreso sustancial. Finalmente, en noviembre, uno debería estar en condiciones de funcionar lo suficientemente bien para terminar la terapia. Aunque el proceso puede ser más largo o más corto de lo planeado y distintos terapeutas tener diferentes opiniones sobre su duración, el proceso terapéutico es siempre visto y descrito como un desarrollo gradual a través de un periodo de tiempo. La curación chamánica tiene lugar en una zona temporal, un tiempo místico en el que está presente todo lo que alguna vez fue y todo lo que alguna vez será. Durante un ritual chamánico, todo está dirigido a desconectar a los participantes de la experiencia del tiempo lineal [...]
El chamán focaliza su atención en la experiencia del espacio, no del tiempo. Las cuatro direcciones en las cuatro esquinas, el cielo y los mundos superiores, arriba, la tierra y los mundos inferiores, abajo: éstos son los puntos de anclaje primarios para la curación, no los meses de abril, agosto y noviembre. La sanación tiene lugar en un espacio sagrado, cuya estructura se hace visible a través de altares e imágenes. Todas las personas que presencian el ritual participan en una escenificación atemporal, en la cual todo el poder curativo –de hecho todo el que existe- está presente. Durante el ritual, el chamán invoca a los poderes específicos que pueden contribuir a la curación, con plegarias y ofrendas de comida, agua y humo, que son colocados sobre los altares. Un altar es visto como un ancla que une ambos mundos, el visible y el invisible; sirve como la personificación del poder curativo invocado. No existe "símbolo" aquí, no hay separación entre objeto y sujeto. Durante el curso del ritual, un altar dedicado a un espíritu en particular se convierte en ese espíritu. El chamán, su cliente y los espectadores están rodeados por los espíritus. A todos los poderes espirituales se les da su propio lugar en esta reconstrucción ritual del universo espiritual. Así como rodos los poderes cósmicos tienen su propio lugar, también lo tienen, de acuerdo con las tradiciones chamánicas, todos los poderes y energías que se encuentren dentro del cuerpo y la psique del cliente. Cuando un poder o energía está en el lugar correcto, tiene un efecto benéfico; cuando está desplazado, crea disturbio. Entrando en el mítico espacio atemporal del ritual chamánico, un chamán puede recuperar una parte perdida del alma y traerla a casa, puede sacar energía foránea del cuerpo del cliente y retornarla al lugar de donde vino. Cuando todas las energías han regresado a los lugares a los que pertenecen, el resultado es la salud, y las cosas en la vida comenzarán a organizarse por sí mismas de mejor manera.
Estructurar la curación dentro de un marco de tiempo o dentro de una estructura espacial es la primera diferencia, y quizás la más fundamental, entre un proceso terapéutico y una curación chamánica, lo cual tiene consecuencias de largo alcance. El efecto del paradigma en el que la curación se da a través de una organización del espacio permite, por ejemplo, que la curación chamánica pueda suceder en un tiempo notablemente corro. En la curación chamánica, el tiempo no es un factor relevante. Un individuo puede estar terriblemente enfermo o completamente confundido cuando el ritual comienza, y gozar de perfecta salud justo unas horas después. Cuando alguien necesita curación, el espacio físico en el cual la curación tiene lugar es transformado a través de la plegaria y la ubicación de los altares.
El espacio se convierte en un mini cosmos en el cual todos los poderes espirituales necesarios están potencialmente presentes y podemos dirigirnos a ellos. El chamán elige a qué espíritus se les pedirá que actúen sobre el cliente. El cliente puede ser invitado a moverse de un altar a otro para ser presentado a los espíritus, pero a menudo el cliente es llevado a un lugar específico y permanece allí por el tiempo que dura la ceremonia. Mientras el cliente permanece quieto, el chamán organiza el ritual manipulando las fuerzas dentro del espacio. Durante el curso del ritual puede, por ejemplo, moverse de altar en altar y de estandarte en estandarte pidiendo a las fuerzas de las cuatro direcciones que entren en la habitación y contribuyan a la sanación. Cuando el ritual termina, los altares son desmantelados y retorna la experiencia del tiempo lineal. El cliente emerge del ritual y no es el mismo que era antes, está tocado por los espíritus y a través de ese contacto, es transformado. Los poderes de la creación han recreado su vida en el sentido más literal. A veces puede llevar horas, días o semanas que la curación se integre completamente en todos los aspectos de la vida del cliente, pero cuando la ceremonia finaliza, la sanación ya se ha llevado a cabo. Si fué exitosa, el problema está resuelto, y si no fue exitosa, usualmente la ceremonia no se repite, porque los espíritus ya han realizado todo lo que estaba a su alcance. No hay un desarrollo gradual de una fuerza curativa como en el proceso terapéutico; en chamanismo, la curación es un evento único, repentino y directo.
Una segunda diferencia entre chamanismo y psicoterapia se aclara al estudiar los roles del chamán y el terapeuta. El chamán es el experto que conoce su camino a través de las estructuras de curación del universo y es capaz de activar aquellos poderes que son necesarios en cierta situación. Habiéndolo hecho, su trabajo está básicamente terminado, de alguna manera, se retira. La responsabilidad del ritual está en manos del chamán, pero la responsabilidad de la curación está en manos de los espíritus. Las actividades del chamán durante el ritual principalmente sirven para mantener la estructura del espacio mítico intacto, sus canciones son cantadas para apoyar a los espíritus mientras hacen el trabajo de curación.
El chamán mismo puede también hacer el trabajo curativo, pero incluso en ese caso sigue las órdenes y sugerencias de los espíritus. Un psicoterapeuta está mucho más involucrado en el proceso de curación real, se ha hecho cargo de él. Los terapeutas dan sugerencias, inventan soluciones y dan a sus clientes tareas para el hogar. El terapeuta tiene que confrontar al cliente con inconsistencias dela historia de su vida, evaluar la experiencia de realidad de su cliente y dirigir la atención hacia asuntos que el cliente está evitando. El psicoterapeuta dirige activamente el proceso y elige la manera en que se desenvuelve la terapia.Hasta ahora, hemos visto que el cliente del psicoterapeuta acuerda un número de encuentros a lo largo de un período de varios meses, y durante ese tiempo es guiado por el terapeuta. El cliente del chamán entra en un espacio atemporal en el cual el chamán hace visible la estructura del universo espiritual. Se invoca a los espíritus y ellos toman el control de la curación real mientras el chamán maneja la ceremonia.
Un chamán moviliza fuerzas y poderes externos: espíritus sanadores y fuerzas de la naturaleza. Un terapeuta, en cambio, trata de activar las cualidades que están latentes dentro de un cliente. Esto significa otra importante diferencia entre las dos disciplinas. Las escuelas psicoterapéuticas presumen que hay un potencial en el mismo cliente que puede ser utilizado para facilitar la curación, de este modo los terapeutas ayudan a sus clientes a desarrollar nuevas pautas psicológicas y sociales. Durante el proceso terapéutico, el cliente aprende a verse a sí mismo y a su historia bajo una luz diferente y comenzará a practicar nuevas formas de comportamiento. Las habilidades que adquiere pueden ya estar operando en algún aspecto de su vida o pueden ser herramientas recién desarrolladas por completo. Existe una enorme diferencia entre ver al cliente como una persona que puede desarrollar su personalidad desde adentro porque está lleno de potencial o verlo, dentro del contexto de la sanación, como un campo estático que sólo puede cambiar cuando absorbe e integra energía y poder del exterior. El terapeuta depende de la fuerza y el potencial del cliente, aun cuando las cualidades necesarias estén completamente tapadas y prácticamente invisibles en el momento en que la terapia comienza. El chamán se apoya en la fuerza del exterior, los espíritus, en lo externo más que en la inteligencia interna.
Otra importante diferencia entre la curación chamánica y la psicoterapia es que la primera no está precisamente organizada para ayudar a un solo cliente. De hecho, cuando se organiza una curación chamánica, todo el mundo es bienvenido. Cuantas más personas se presenten, mejor. Familiares, amigos, vecinos, las puertas están abiertas para todos. El chamán mismo no llega solo tampoco, puede traer a uno o más asistentes, algunos cantantes y percusionistas, su pareja, hijos y otros parientes. En un encuadre terapéutico, están sólo el terapeuta y su cliente, nadie más. Un psicoterapeuta puede reconocer que su cliente se enfermó debido al estrés y a la enfermedad que se originó en la familia, pero la psicoterapia, aún así, apunta a ayudar solamente a una persona. En un contexto chamánico, cuando una persona está enferma, se considera que la totalidad del sistema familiar y comunitario necesita curaclón, y sería inútil dar la bienvenida solamente al cliente para la ceremonia curativa. La comunidad toda necesita estar presente para que todos puedan ser curados, y por lo tanto son bienvenidos a manifestarse y participar. Durante el ritual de sanación, cada persona eleva una plegaria por el cliente pero también por su propio dolor y sus problemas, y a menudo ocurre que muchas personas son tocadas por los espíritus y encuentran curación de una u otra clase.
Una última diferencia importante entre el ritual de curación chamánico y la psicoterapia se aprecia al observar la diferencia de disponibilidad de tratamientos. En el mundo occidental, es bastante simple actualmente encontrar un terapeuta. Si uno quiere terapia hoy, puede tenerla mañana. Incluso las personas que no tienen suficiente dinero para pagar a un terapeuta pueden a menudo conseguir alguna clase de psicoterapia, ya que el seguro de salud cubre varias terapias. El ritual chamánico de curación es mucho más difícil de organizar, no sólo para la gente en el mundo occidental sino también para aquellos que viven en una cultura chamánica tradicional. Primero, uno tiene que encontrar un sanador o chamán de quien se sepa que tiene los conocimientos para abordar la enfermedad o problema específico. Después, tiene que acercarse a él; usualmente, esto significa llevarle ciertos regalos tradicionales mientras le pide una ceremonia de sanación. El chamán puede no contestar inmediatamente, puede tomarse algunos días para "investigar" el pedido, a la espera de un sueño o una reacción de los espíritus. Podrá, o no, estar de acuerdo con un ritual de curación, y sólo cuando la respuesta sea "sí", se establecerá una fecha. Uno necesita hacer preparativos, preparar los diversos altares de acuerdo a las detalladas instrucciones del sanador o chamán. Probablemente, llevará mucho esfuerzo, tiempo e incluso dinero reunir el material y hacer los altares. Hay que preparar el espacio en el cual se celebrará el ritual. Se debe preparar un banquete para ofrecer a todos los participantes después del ritual, lo cual significa comprar mucha comida y disponer de gente que la cocine. Uno tiene que comprar o hacer regalos para todos los que lo ayudan. El ritual de curación chamánico es posible solamente cuando muchas personas contribuyen con su tiempo, energía y dinero. En realidad, todos preparativos tienen una razón práctica. Recién cuando uno está realmente preparado para pasar por todos los preparativos para una curación chamánica, y eso significa que cuando el ritual finalmente tenga lugar, el chamán encontrará un cliente que está realmente comprometido.
La paradoja es que, aunque un ritual chamánico de curación cuesta bastante dinero si se considera lo anteriormente mencionado, el chamán en sí mismo no es remunerado. Se supone que el patrocinador del ritual, el paciente o un miembro de su familia, debe hacerle un regalo al chamán, pero eso es todo. En la sociedad chamánica tradicional, los regalos para el chamán son prácticos y valiosos. Este principio de no remuneración no debe, sin embargo, confundirse con dar apenas algo de poco valor o sin valor alguno. En una comunidad pequeña y cerrada, las personas conocen exactamente las necesidades de los demás, y de ese modo, si las redes de pesca del chamán están viejas y rotas, recibirá una nueva red de un cliente agradecido; si la manta del chamán está gastada y hecha pedazos, recibirá una manta nueva.
La psicoterapia funciona de manera opuesta. Uno no necesita a nadie que lo ayude a prepararse, puede acceder a la terapia fácilmente, y el dinero que cuesta va directamente al terapeuta. Existen muchas otras diferencias entre las disciplinas chamánicas tradicionales y psicoterapéuticas clásicas, por ejemplo, la manera en que son entrenados los terapeutas y los chamanes. Un terapeuta ha elegido voluntariamente convertirse en terapeuta pero un chamán tradicional no tiene opción, es tomado por los espíritus para la tarea. En las culturas chamánicas, las personas sólo comienzan el entrenamiento para llegar a ser chamán porque los espíritus así lo desean. Si has sido elegido, las tradiciones dicen que el costo de negarse a ser un chamán es muy alto: enfermedad grave, locura o incluso suicidio.

QUÉ SON LAS CONSTELACIONES?

Las Constelaciones Familiares ponen en evidencia la profunda conexión de cada persona con su sistema familiar, donde existen profundos vínculos de amor y lealtad. Si un miembro del sistema deja cosas sin ‘resolver', será alguno de la próxima generación quien, de modo totalmente inconsciente, intente resolverlo.
Con este trabajo se manifiestan las fuerzas conflictivas que actúan en los sistemas. La toma de conciencia de las dinámicas e implicaciones que generan conflictos y problemas en el sistema, lleva a comprender los ‘Órdenes del Amor' y a generar soluciones que aportan paz y bienestar a todos los miembros de la familia.


La persona obtiene una imagen nueva y sanadora de su sistema familiar, en el que cada uno ocupa el lugar que le corresponde ya sea en su familia, en su entorno, en las relaciones y en el mundo, libre de proyecciones y de historias sin resolver. También se pueden trabajar con Constelaciones otros problemas vitales de relaciones profesionales, empresariales, de un individuo, ya que todo proceso y toda organización forma parte de un sistema, sea éste social o de creencias

LA FORMACIÓN EN CONSTELACIONES FAMILIARES Y SISTÉMICAS    

El programa de Formación en Constelaciones Familiares Sistémicas va dirigido a:
  • Profesionales de la ayuda ya formados en otras disciplinas como psicólogos, psicoterapeutas, psiquiatras, trabajadores sociales, educadores, maestros, médicos, mediadores...
  • Toda persona que quiera profundizar en su autoconocimiento a través de las Constelaciones y a la vez formarse como profesional.
Para ejercer como profesional reconocido, es necesario estar formado o formarse en una formación terapéutica o en alguna rama de la psicología, y se necesita una experiencia terapéutica previa.

A partir de la experiencia de las anteriores formaciones, y con el objetivo de que la formación sea cada día más completa, se ofrecen tres niveles de formación que suman un total de más de 400 horas y 100 horas de supervisión.


Objetivos de la formación:
  • Capacitar a profesionales para que puedan incorporar en su trabajo las Constelaciones Familiares y Sistémicas
  • Aprender y profundizar en el conocimiento de los sistemas y subsistemas que sostienen el orden familiar de los individuos. Solucionar conflictos con uno mismo, la familia, la pareja y el trabajo
  • Familiarizarse con los órdenes del amor  y la fuerza de la reconciliación
  • Profundizar en el lenguaje corporal, el lenguaje hipnótico, la mirada y los espacios
  • Conectar con nuestro cuerpo para expresar y liberar recursos que aún no conocemos
  • Desarrollar metáforas, ritos del lenguaje y frases curativas
  • Crear e integrar imágenes sanadoras
  • Sanar los arquetipos personales y transpersonales
  • Generar en uno mismo una actitud terapéutica de conciencia, aceptación, comprensión y quietud interior. El aquí y el ahora
  • Descubrir el silencio interior y conectar con el Ser Interno y el  Espíritu



DEL CHAMANISMO A LA PSICOTERAPIA… EL USO DE PLANTAS ALUCINÓGENAS CON FINES TERAPEÚTICOS

Al hablar de chamanismo, inmediatamente situamos en nuestra mente la imagen de un hombre o mujer,  sosteniendo un manojo de hierbas que agita fuertemente frente alguna persona, emitiendo oraciones o en su defecto cantando. Seguidamente, imaginamos al chamán o curandero consumiendo algún alucinógeno (hongo, hierba o raíz) o  haciendo que la otra persona lo consuma, todo esto con el fin de entablar una comunicación con los espíritus o dioses, para que lo ayuden a diagnosticar el mal o males que aquejan a su paciente, o ir más allá y predecir el futuro…




Esta comparación del uso de alucinógenos, se discute ampliamente en un artículo publicado por el Dr. Ralph Metzner, profesor de Psicología del Instituto de Estudios Integrales de San Francisco en California, Estados Unidos, en un artículo publicado en el Journal of Psychoactive Drugs (1998), titulado:

“Hallucinogenic Drugs and Plants in Psychotherapy and Shamanism”

En este artículo el Dr. Metzner narra desde el inicio como fue su caminar en el mundo de la psicoterapia y como llegó a expandir sus conocimientos sobre el uso de los alucinógenos, tratando con diferentes terapias. Desde sus estudios en Harvard sobre el uso potencial del LSD (dietilamida de ácido lisérgico, aislada del hongo Claviceps purpurea, que crece sobre el centeno) y la psilocibina (componente activo de los hongos Psilocybe sp.) en aplicaciones terapeúticas (Leary, Metzner & Alpert 1964) en trabajo conjunto con investigadores como Timothy Leary y Richard Alpert, hasta su incursión en el uso de terapias y métodos que excluyen el uso de medicamentos o drogas psicoactivas, y que incluyen a la meditación, yoga y la alquimia (Metzner 1971).

LSD (dietil amida del ácido lisérgico) compuesto alucinógeno extraído del cornezuelo del centeno ( Claviceps purpurea ), hongo que crece sobre esta planta.
Uno de los motivos que movió al autor para escribir este artículo y que fue de su mayor atención, es la singularidad del uso de plantas que alteran la conciencia, tanto en la psicoterapia, como en el chamanismo. Ambas utilizan algunas plantas muy similares, para alcanzar grados de conciencia o elevación del pensamiento, que permiten experimentar situaciones extrasensoriales. A primera vista podría pensarse que los fines con los que se utilizan las plantas alucinógenas  en ambas, son distintos, sin embargo, las dos buscan el mismo fin, la cura o sanación del cuerpo, la mente y el espíritu.
Metzner comparó las cosmovisiones resultantes del uso de plantas psicoactivas tanto en el chamanismo como en la psicoterapia, basado en cuatro diferentes sistemas de la transformación de la conciencia:
1)     La psicoterapia dentro del modelo occidental estándar; 2) Los rituales chamanicos de adivinación y curación; 3) El sincretismo de las ceremonias religiosas y populares; 4) Rituales híbridos: terapeúticos-chamanicos, que son una mezcla de rituales chamanicos indígenas con un enfoque psicoterapeútico occidental.De los sistemas mencionados por Metzner en el artículo, el más interesante a resaltar es el que se refiere a los rituales chamanicos de adivinación y curación. El autor describe detalladamente un ritual chamánico, así como algunos de los rituales de los grupos indígenas o étnicos más difundidos en el mundo, como los huicholes, los indios mazatecos de Oaxaca, los nativos del Amazonas, la tribu Bwiti de Gabón en África. Cada uno de ellos utiliza una planta diferente para alcanzar lo que los psicólogos llaman, “estados de conciencia”, o como los curanderos lo nombran “entrar al viaje”. Plantas como el peyote (Lophophora williamsii) de los huicholes, los hongos psilocibe (Psilocybe mexicana, Psilocybesp.) de los mazatecos, la ayahuasca (bebida preparada con varias especies de plantas como Banisteriopsis sp., Mascagnia glandurifera, Tetrapteris methystica, entre otras) usada por las tribus amazónicas y la iboga (Tabernanthe iboga) de los Bwiti, son algunas de las plantas alucinógenas que se analizan en la lectura y que se sabe alteran la percepción psicológica del mundo real, creando una serie de visiones o alucinaciones, sobre las cuales tanto el chamán o curandero como el psicólogo hacen interpretaciones para ayudar a sanar el cuerpo y la mente.






Bajo la premisa de que tanto la psicoterapia como la prácticas de adivinación y curación chamánicas son métodos no convencionales de estudiar el comportamiento humano en sus estados más puros de conciencia y de inhibición del yo verdadero, la lectura nos transporta a los pueblos indígenas donde se desarrollan dichos rituales, tratando de explicar el porqué de dichas prácticas y nos acerca más a entender la cosmovisión de estos pueblos en el uso de plantas alucinógenas.






CONCLUSIONES:

Hablar del chamanismo es algo muy complejo, para mí es un camino a la realización espiritual dentro de una cosmovisión, o sea tiene conexión con la naturaleza;  los chamanes conocen de las plantas alucinógenas y  la cura surge de manera temporal. O sea, yo creo que parte de un pensamiento mágico y no en el racional y sus rituales son acciones que cuentan con un sistema religioso, sobre todo su propósito es curar.






Lo que me llamó la atención es su Sabiduría ancestral; pensamiento mágico que se encuentra en el  hemisferio derecho y sus danzas ancestrales; que provocan estados alterados en la conciencia e ingresan a la realidad invisible, mueven la energía y la vitalidad y permiten entrar en un estado de trance; además de sus Rituales en Psicoterapia, ellos (chamanes) lo adecuan a cada realidad, conocen la realidad idiosincrática de su País para adecuarlo a cada paciente; sus actos son simbólicos y no se restringen posterior a la vida cotidiana.
Hay distintas maneras de definir estos temas, una referencia del Chamanismo en la ciencia es ‘’SUGESTIONAR’’ (principios del chamanismo). Imaginación: Yo soy el producto de un sistema, en donde hay transmisión generacional. También dicen que las enfermedades son maldiciones, y que todos pertenecemos a un alma y que estamos interconectados.








Ahora, ¿Qué son las constelaciones Familiares?, es un método terapéutico Sistémico Fenomenológico que busca restablecer el orden del amor en los Sistemas Humanos, mediante la reconciliación. Su campo morfológico es interesante porque orientada a:
-          Ordenar el Sistema familiar a la que pertenecemos
-          Liberar fuerza vital retenida, o sea cuando mi vida se detiene y no va más allá y me estanco (no hay progreso).
-          Equilibrar, dar y tomar vínculos de salida o solución
-          Facilitar el fluir del amor

Es importante reconocer en la familia cuando son excluidos por ejemplo, la fuerza tiene que ver con las órdenes de los padres y abuelos que nos van a llevar a vivir de determinada manera.
Y  ¿Quién es un miembro de un sistema familiar, cuyo destino es considerado fatal, en general, ignorados, olvidados y excluidos?.
Todos los que han sufrido de muerte prematura, un niño muerto al nacer, una madre que muere en pleno parto, un esposo de un primer matrimonio y un novio comprometido y perderlo en la guerra.

Me gustó mucho cuando el chamán mencionó algunas frases sanadoras, ya que, tienen una fuerza impresionante en el rostro, las frases curativas integran a los no integrados, reconocen a los no reconocidos, completan lo incompleto y sobre todo completan el orden.




Los enfoques existenciales se caracterizan por ser “todos centrados en la vivencia” y porque “la forma de acercarse a esta vivencia es a través de la experiencia fenomenológica y no mediante la interpretación. Luego, el trance de los chamanes también sigue ciertas acciones que se van sucediendo en forma correlativa, por supuesto con otras cualidades y otro desarrollo de los procesos.
De esta manera, menciona  los trabajos que se realizan durante un trance chamánico y que coinciden perfectamente con las motivaciones fundamentales del análisis existencial
Luego de esta comparación, con un proceso psicoterapéutico es, “porque el modo en que uno ingresa al mundo espiritual es vivencial” y por ende, el terapeuta no tiene expectativa alguna acerca de qué es lo que debe suceder, sino más bien “se valida directamente la experiencia espiritual de cada uno”.









BIBLIOGRAFÍA


v  Leary, T.,  Metzner, R. & Alpert, R. 1964. The Psychedelic Experience.  A Manual Based on the Tibetan Book of the Dead.
v  New Hyde Park. Editado por University Press Books. New York.
v  http://www.lanacion.com.ar/1303518-los-rituales-ancestrales-cada-vez-mas-convocantes
v  Daan van Kampenhout: La sanación viene desde afuera, chamanismo y constelaciones familiares, Ed. Alma Lepik, Argentina, 2004.

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